No sabéis qué alegría me ha dado el cariño con el que habéis recibido la puesta en marcha de mi blog. ¿De verdad me queréis tanto?

Y, claro, no solo me ha dado alegría. Me ha dado un gran sentimiento de la responsabilidad. De la responsabilidad compartida. De la preocupación sana, si me apuráis. He pasado toda la noche, pensando en este blog que me trae de cabeza. Ayer, entre los comentarios que dejabais en facebook, comenzó a inquietarme el de mi muy querido José Fernando Peralta, uno de esos amigos de toda la vida, y miembro de la promoción 80-88 del Colegio CajaGRANADA que, por cierto, acaba de reencontrarse felizmente. Decía José Fernando que me encanta meterme en líos… ¡Y no sabe él qué razón tiene! Y añade, “¿sabes ya con qué tema vas a estrenar tu espacio?”

– “Glubs”, fue lo único que pude articular.

Pero es más, esta mañana, a las 8.30 de la mañana, recién aterrizada en el trabajo, tras estas empachosas fiestas, he aquí que mi compañera y amiga Silvia Chacón, me llamó expresamente para preguntarme si ya sabía lo que os iba a contar hoy. Y, claro, no pude por menos que repetir tan glorioso gesto. “Glubs”. Leo y releo vuestros comentarios y me da la sensación de que no merezco yo tantas algarabías… Pero como habéis lanzado mi ego y como estoy tremendamente agradecida, este post no puede versar sobre otra cosa que no sea el agradecimiento y la responsabilidad.

A la vista del trabajo de blogueros consolidados como Jesús Lens, me pregunto si, al igual que él, todos los días tendré algo que contaros. Algo que os interese, quiero decir, porque yo por hablar… Y, sobre todo, por escribir… Nunca me van a faltar las ganas. Me refiero a si podremos recurrir diariamente, o casi, a un tema de actualidad o, al menos, que nos invite a reflexionar y compartir este espacio. Quiero pensar que sí. Que no faltará nunca la palabra. Y, sobre todo, que no me faltará nunca vuestro cariño.

¡Gracias!