Archivos para el mes de: marzo, 2012

Después de un tremendo madrugón, al que –me temo- he de acostumbrarme, al fin, estoy en Madrid. En esta ciudad que se me antoja tan inmensa, tan cosmopolita, tan multirracial, tan, tan, tan… Curioso, para una ciudad tan grande, tan pocas palabras…

Hoy, me he puesto –al fin- en situación y he aterrizado en las instalaciones de BMN. ¡Impresionante el olor a nuevo! ¡Impresionante las caras conocidas! ¡Impresionante el recibimiento de mis compis! Nunca, y lo digo en serio, tendré suficientes palabras de agradecimiento por tanto cariño.

Ahora, todo es comenzar. Os lo decía el otro día. Una puerta que se cierra, frente a otra que se abre. Esta gran ciudad que es Madrid, con todo lo que representa, frente a mi Granada…  En Madrid, todo parecen ser sensaciones fuertes. Nuevos retos –profesionales y personales- en lo que, espero, se convierta una grandísima nueva etapa en mi vida. Siempre he luchado por un sueño, el periodismo, y ha querido el periodismo traerme aquí…

Tengo miedo, como no podía ser de otra forma. Pero no me paraliza. Añoro mi Granada y todo lo que significa. Madrid me ha abierto hoy sus puertas. Espero que con cariño. Y mi temor, os lo digo ya, no me va a frenar.  Vengo dispuesta a darlo todo. A aprender mucho. A luchar, y a abrirme camino.  A empaparme de conocimientos y de experiencias.

Mientras tanto, Granada, espérame. ¡Amenazo con volver!

Hoy, 8 de marzo de 2012, es un día especial para mí. Cargado de significado, pleno de emociones y sentimientos encontrados.

Hoy, Día Internacional de la Mujer,  quiero expresar mi felicitación a todas las mujeres, sean de donde sean, de cualquier rincón del planeta, TRABAJADORAS todas por el mero hecho y orgullo de haber nacido MUJER.

Mi recuerdo y mi sentimiento con las mujeres que sufren, víctimas de la violencia machista o de género o como prefieran llamarlo. Que la violencia es violencia siempre. Y siempre, desgraciadamente, hay una víctima que, en el caso que nos ocupa, es LA MUJER.  

Pero en mi vida, el 8 de marzo de 2012, significará mucho más. No es un jueves cualquiera, es un jueves que mira al futuro y que marca el fin de una etapa. Claro que no hay puerta que se cierre, sin que se abra otra.

Hoy, 8 de marzo, y con los ojos un poco empañados en lágrimas –no voy a mentirles- amanezco con la obligación de gritar a esta Granada mía un “hasta pronto”. Han querido el destino y estos tiempos que nos ha tocado vivir que me separe –solo un poco- de esta tierra mía. De esta Granada, a la que he amado y he odiado, a la que he ensalzado y a la que he criticado, a esta Granada mía que abanderaré vaya por donde vaya.

Que mi Granada es muy grande. Como lo es su gente. Que ser granadina, hoy, 8 de marzo, como ser mujer, es un puto lujo del que pienso presumir porque sí, porque me da la gana. Porque esta tierra milenaria,  ejemplo de convivencia, germen de cultura, testigo de la historia, no es una tierra infecunda como muchos quieren hacernos ver.

Granada es Granada y hoy, 8 de marzo, tiene rostro de mujer.